En estos momentos en que solo queda defender la última empalizada con una papeleta en la mano, es suicida mantener posiciones maximalistas que distraigan la unidad de acción.
La expresión «fondo buitre» nació para designar a inversores que compraban a precio de saldo deudas de empresas o países en apuros, con la esperanza de cobrar mucho más de lo pagado. Como el ave, encontraban su oportunidad en la desgracia ajena.
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