El primero de mayo, ha sido siempre un día para la reivindicación, para la petición de
medidas sociales a favor de los trabajadores menos favorecidos.
En la actualidad las redes sociales nos han atrapado, hemos perdido conciencia de clase
y sobre esas nuestras necesidades. Los estímulos que recibimos están alejados de
nuestra cotidiana realidad.
Las manifestaciones obreras hoy transcurrirán por los lugares de siempre, mansamente
indignados olvidaremos nuestros problemas reales, nuestros problemas de clase y los de
nuestros hijos y secundaremos a aquellos líderes que nada dan y apenas nada piden,
eternamente encajados en la sombra revolucionaria.
Hoy la masa social activada por el problema más acuciante, la falta de vivienda pública
de alquiler, tendría que recorrer el espacio de 12 kilómetros, ese gran bulevar, donde se
va a urbanizar Madrid Nuevo Norte, creando cientos de viviendas de uso público y
pedir a quienes manejan los porcentajes de suelo público, que se tripliquen.
No vale decir que se va a construir un número de viviendas públicas. Hay que exigir que se
triplique, para que bajen los precios en los alquileres y en la venta de pisos.
No, eso no interesa, el ayuntamiento anuncia la creación de 7.100 viviendas, el 20% de
protección pública, es decir 1.400 viviendas. Algo a todas luces insuficiente. No nos
explica los espacios destinados a uso público: educación, sanidad, deportivo, social.
Habrá institutos, ¿pero serán privados o públicos?
Habrá centros sanitarios, ¿pero privados o públicos?
Habrá espacios dedicados al deporte, ¿pero de gestión pública o privada?
¿Cuántos m2 habrá de zonas verdes, que porcentaje del total se dedicará a esto?
Mucho nos tememos que poco. Cuanto más rápido asesinemos al M.A, más rápido
enfermaremos.
La última iniciativa de esta Comunidad ha sido secar las lagunas de
Ambroz, donde se albergan especies como el avión zapador, especie amenazada en esta
Comunidad, para albergar nuevamente una mina de sepiolita, ese mineral que compran
los dueños de gatos para evitar malos olores.
Mucho nos tememos que en una Comunidad donde todo está relacionado con el dinero
que tienen que ganar las empresas privadas, el 1º de mayo, debe ser de lucha para
favorecer a la clase más desfavorecida. La clase social que apostó por lo público.
Deberíamos plantearnos como deben ser nuestras reivindicaciones laborales a partir de
ahora. Si damos paso libre a lo privado, los sueldos de los trabajadores seguirán siendo
lamentables, en cambio, si hacemos que lo público funcione, los trabajadores contarán
con unos sueldos respetables y lo privado tendrá que irse a lucrar a otros lugares menos
serviles.
Por eso, en un día como hoy, planteo cuál es el objetivo de lucha sindical y de los
trabajadores.
Tenemos un año para pensar en que lado estamos y cuáles son nuestros intereses.