La semana pasada los vecinos de Alcobendas se han estrenado con la noticia de que
van a comenzar las obras del primer tramo de ese macro bulevar que unirá Alcobendas
con la Plaza de Castilla. Las obras se iniciarán en la glorieta de la Menina.
Según explica la publicidad municipal este bulevar tendrá 12 km de largo. La
promoción señala que en ese largo espacio se concentrará el 15% del PIB de España.
¡Toma ya!
Se explica que cincuenta grandes multinacionales multimillonarias y multi alejadas de
las necesidades reales de sus trabajadores y de los vecinos de Madrid y Alcobendas van
a proporcionar un trabajo lejos de las necesidades reales de todos, menos de ellas, las
multinacionales.
El bulevar tendrá una anchura de treinta metros, un gran paseo central (caso contrario
no sería bulevar), unas vías que serán peatonales (vamos, como suelen ser los bulevares)
Y, ¡ojo!, un carril bici de 1.151 metros, que facilite el desplazamiento de los curritos que
no pueden pagar la gasolina y la vivienda con los sueldos que dan las multinacionales.
Una salvedad, solo habrá carril hasta el Centro Comercial Rio Norte, en la carretera de
Fuencarral, donde están ubicados los macro-súper de la zona.
Anuncian a bombo y platillo que será un pulmón verde con 430 árboles. Hago las
cuentas y me destornillo. Si según los cánones medioambientales, cada persona necesita
el oxígeno que ofrecen más de veinte árboles, para evitar respirar contaminación urbana
y CO2, con 430 árboles solo habrá oxígeno decente para una veintena de personas (debe
ser una equivocación).
Algunos no entendemos construir durante doce kilómetros empresas con sus oficinas,
en lugar de crear la ciudad de la justicia, la ciudad de los ministerios, espacios
museísticos, hospitales públicos, Auditorios, bibliotecas, colegios, institutos, salas de
exposiciones y entre uno y otro espacio cultural arbolado mucho arbolado. Pero… El
negocio es el negocio y el % …
En realidad, esta es la teoría, con los años veremos en que se convierte todo ese macro
bulevar. Habrá cesiones de terrenos para centros universitarios privados, para colegios e
institutos privados: especulación. Nada se dice sobre lo que se va a construir a ambos lados del tremendo bulevar, pero seguro que pocos espacios públicos, pocas viviendas de alquiler social para personas desfavorecidas o jóvenes en busca de futuro con
trabajos precarios. Pocos, muy pocos árboles que ofrezcan humedad y refresquen el
ambiente. Eso no da dinero, solo da salud y las multinacionales no dan salud, en todo
caso la venden.
A ver si alguien piensa en el problema que se nos viene encima e idea aparcamientos
persuasivos para los visitantes y una completa red de servicios públicos que eviten el
uso de vehículos privados.
Algunos vecinos son de la opinión de que, si se llevaran muchas oficinas públicas al
extrarradio, los distritos contarían con espacios para dedicarlo a lo público. No nos
engañemos, se venderían a constructoras y los vecinos no tendríamos nada, como ahora,
solo gentrificación.
Tampoco sabrían gestionar ese bulevar como el lugar idóneo para
hacer las carreras que se han puesto de moda en la capital. Todo eso no da dinero y
están para eso, para sacar dinero, aún desconocemos que pretenden financiar para los
vecinos. Seguro que nada.