Algunos recordamos un antiguo chiste, un “forgendro” en el que dos amigos
hablaban sobre lo que nos quejamos los vecinos de Madrid, y le pedía que pensara en
algo bueno que tuviéramos aquí. El otro le responde rápidamente: Sí; el ruido.
Como muchas estáis pensando, hablo de lo que se nos viene encima, mejor dicho,
debajo, en las inmediaciones del Bernabéu, amén de las “horripilancias” que sigue
tejiendo nuestro consistorio.
En breve nos van a cortar la línea 10 de metro, a la altura de Cuzco, allí tendremos que
tomar un autobús lanzadera hasta Nuevos Ministerios, de regreso deberemos hacer la
misma operación. Perderemos horas de descanso. Se aumentará la contaminación de la
Castellana, el ruido y, como no, tendremos menos tiempo para nuestras vidas.
El 28 de marzo y durante seis meses, se cortará la línea 10 de metro para llevar a cabo
un capricho de la CM. Sí, un capricho compartido por la Comunidad de Madrid y por la
presidencia del Bernabéu. La ampliación del vestíbulo de la estación de metro de
Santiago Bernabéu.
La broma saldrá de nuestros impuestos, la pagaremos democráticamente entre todos.
Hoy está presupuestada esta ampliación en 85 millones de euros, cuando terminen de
hacerla, veremos cuanto ha costado. No sabemos quién intervine en la obra; hasta pudiera ser posible que una empresa relacionada con la dirección del equipo madrileño.
Va a quedar un espacio estupendo, dicen que va a ser una mejora en la red de metro,
pero los andenes seguirán teniendo los mismos metros, los trenes seguirán siendo igual
de largos y con la misma capacidad para los usuarios, lo único que podrá cambiar, en
toda la línea es la frecuencia, por tanto, la ampliación del vestíbulo, la podían hacer en
cualquier estación, aunque, bien pensado, no sé qué aplicación tiene salvo la de
masificar la zona de estadio.
El vestíbulo será XXXL, nada menos que 12.000 metros cuadrados, además se le dotará
de 12 ascensores con vistas panorámicas. Nos imaginamos en esos metros la cantidad de cosas que pueden caber. El precioso museo Nacional de Artes Escénicas de Almagro, cuenta con 2.213 metros cuadrados. Se
me antoja que podrían poner una sucursal de este museo en ese vestíbulo, quizá habría
metros cuadrados suficientes para albergar espacios de ensayo, de la misma forma que
existían en la contigua estación de Cuzco y que, sin venir a cuento, cerraron, quizá con
habilitar esos antiguos locales, se hubieran ahorrado, perdón, nos hubiéramos ahorrado
los que pagamos impuestos, este imponente gasto.
Es cierto lo que decía el “forgendro” al que hemos aludido al principio de este escrito:
en Madrid hay mucho ruido, el ruido que hacen algunos para derivar nuestra atención,
Así entre bulos y vestíbulos nos tienen perplejos, alucinados, abochornados por las
cifras: 12 000 metros cuadrados. 85 millones de euros y 12 ascensores, cuando en el
metro de Alfonso XIII se lleva pidiendo un ascensor por el que puedan subir esas
madres que acaban de parir, acompañadas de sus criaturas, porque tienen que pasar por
el Registro Civil, en la calle Pradillo 66.
Absurdo, ¿verdad? Los ciudadanos que tienen que usar la ciudad obligatoriamente, son
los perjudicados, en cambio, los que van a eventos deportivos o musicales, lo pueden
tener todo. Seguimos viendo cómo se mantiene el amiguismo y, puede que algo más.
Pues nada, como decían aquellos ilustres pensadores cuando empujaban el carruaje del
“deseado” rey felón: ¡Viva las caenas!
