El lunes 12 de septiembre, al fin se rindió el merecido y esperado homenaje, en el teatro María Guerrero, a Ana Diosdado, la primera gran dramaturga española. Murió trabajando, en una reunión que presidía. Tanto tiempo para organizar el homenaje y tan pocos compañeros de profesión. Sentí pena y vergüenza, …
El tren de los sueños, del onirismo terrorífico que invade las noches de muchos ciudadanos llega a una estación que está muy bien iluminada, siguen bajando, como siempre: la pena, el paro, las hipotecas, el susto, la desconfianza y los interrogantes con olor a miedo social.
El pasado sábado día 1 de octubre se celebró, como todos los años, el Día Internacional de los Mayores. Unos cuantos mayores fueron a festejarlo a los jardines de Cecilio Rodríguez con un vinillo y una tapa. Era el agasajo que viene haciendo el Ayuntamiento de Madrid desde hace años.
Y nuevamente el tren de los sueños sigue su marcha, apenas decelera cuando pasa por el apeadero donde esperan los indignados, los desahuciados no se detiene ya que el tropel de gente que hay en el andén es demasiado importante, además pide justa reparación.