Tomando café con churros
El otro día, mientras me incorporaba a mi vida tras la bicha desenfrenada y traicionera, porque con ella hay que tener siempre cubiertas las espaldas y los pulmones, me llegué hasta la churrería del barrio, pude sentarme junto a mi café, mi churro y mi porra.
Mayores sentados
Tras lo ocurrido durante estos últimos meses en las Residencias de ancianos, alguien con 1, 2 o 3 dedos de frente, debería pensar que hay que hacer algo(repito, pensar).