Ay mi diosito, no se cómo tratar a Doña Manuela. Yo la atiendo bien, pero a ella no le gusta, todo lo hago mal. Cuidarla es un trabajo bien laborioso por su carácter. Bien sabes tú diosito, que si no fuera por las dos hijas que dejé en Ecuador al …
Cruzar Irán de sur a norte, por carretera, exige un esfuerzo de paciencia por los controles de policía. El chofer del autobús está obligado a presentar la documentación a los guardias de la revolución, que embutidos en su uniforme verde y con posturas de exceso de testosterona manifiestan una superioridad …
Mi hijo me mira con ojos de pillo y una sonrisa mal disimulada, mientras me enseña su libro y su cuaderno de geografía. Tiene que presentar un trabajo en el colegio sobre los bosques y ríos de Europa.
Nunca pensó en ser padre, pero al cabo de dos años ella se quedó embarazada. Francisco, miró al monaguillo que sujetaba las vinajeras con sus enormes ojos negros y pensó de qué color serían los de su hijo. Acabada la misa, se dirigió a la sacristía seguido del pequeño ayudante …
Un relato… un suspiro
Con cuchillo y tenedor Por picolisto Me gustaba pelar los langostinos con cuchillo y tenedor. "¡papá! que se comen con las manos" Se reían. Se reían de mí en lugar de valorar mi destreza. Es que no me gusta manchármelas. decía yo. pero no era cierto, lo hacía por verles reír. Cuando aquí ponen langostinos, pido cuchillo y tenedor. Ellos no me ven pero yo soy feliz recordando como se reían.