Cada vez es más habitual encontrarlas en parques y plazas: máquinas para empujar, pedalear o trabajar brazos y piernas, instaladas para que la población pueda hacer ejercicio gratuitamente. La idea parece impecable. Si la evidencia muestra que entrenar fuerza es importante para la salud, ¿por qué no facilitar que pueda …
Pablo Jorge Marcos-Pardo
