Todos estamos alarmados por el escándalo de las tarjetas black de los consejeros de Caja Madrid. Desconocemos la posible legalidad de estas tarjetas pero no se comprende como el banco las daba a sus consejeros, que ya tenían retribuciones desmesuradas, sin necesidad de justificar los gastos.
editorial
Se está terminando el verano que de alguna forma ha marcado una discontinuidad en nuestra vida cotidiana y se inicia un nuevo curso. Es el momento de hacer proyectos, de intentar algún cambio en nuestros hábitos, de marcarnos unos objetivos. Los escolares inician el curso con pena por haber terminado las vacaciones pero también con ilusión por el reencuentro con los amigos y amigas del colegio. Muchos empezarán por primera vez los estudios universitarios, van a descubrir un mundo nuevo, muy distinto que les puede ser apasionante.
El Gobierno, muchas instituciones y señores respetables nos repiten cada día que ya se ha iniciado la recuperación económica, que el ritmo de recuperación se irá acelerando en los próximos meses, dicen que el PIB de este año será positivo, un 1,2% y que el del año 2015 todavía será mejor, un 1,5% después de varios años con valores negativos.
La larga crisis económica, quizás el lento agotamiento del sistema neoliberal, está originando una situación dramática, el paro, la paulatina reducción de los salarios, el desmantelamiento de los servicios sociales. La relación es interminable, lo hemos denunciado en reiteradas ocasiones.
Ya estamos en verano y todos deseamos, necesitamos, unos días de descanso, de tregua en nuestras tareas cotidianas, de evasión, todos deseamos ir al monte, a la playa, a disfrutar, al menos, de un Madrid sin agobios y sin tanto tráfico y descubrir muchos barrios y calles de nuestra vieja Villa y Corte que, quizás, conocemos poco y están cargados de historia, calles y plazas que han sido escenario de grandes acontecimientos que han marcado el curso de nuestra ciudad y de España.
Vivimos angustiados por el agobiante problema del paro y el incremento de la pobreza. Según una encuesta reciente, el 82 % de la población considera que el paro es la principal preocupación de los españoles.