En este mundo que nos están fabricando para Madrid, todo gira y gira… Ya lo decía Joselito en aquella canción: Dile que pare la noria, que va rodando pregonando lo que quiero…
En este caso y en otros giros, se pregona lo que quieren la Comunidad y el ayuntamiento, ese que se ufana al decir: ¡Seremos fachas, pero sabemos gestionar!
Los vecinos del barrio de Castilla, frente al complejo hospitalario de La Paz, no dan crédito a esto: les quieren colocar una noria.
La historia viene de largo. Hace unos años se puso de moda aquella noria llamada London Eye, el Ojo de Londres, que mide 135 metros de altura y que está a orillas del Támesis.
Como aquí tenemos unos gestores muy relacionados con el: “culo veo, culo deseo”, pues ya han salido los espabilados empresarios que les quieren vender el Ojo de Madrid en forma de nueva noria a los que administran los impuestos de los madrileños.
No es una ocurrencia de las de última hornada, empezaron hace unas temporadas intentando montar la noria en el distrito de Arganzuela, en el conocido parque de Tierno Galván. Los vecinos se apresuraron a pedir firmas en contra de esa tontuna.
Como la empresa que ofrece este interesante servicio a los vecinos, no quiere meterse en líos, ha sugerido otro espacio, se trata del ya mencionado, en las inmediaciones de La Paz y de esas torres, en realidad la quieren hacer pasar por una nueva torre, de ahí el nombre
elegido: Torre Panorama.
Que digo yo, junto a unos cuantos miles de vecinos más: ¿no sería mejor que hicieran viviendas para todos aquellos que las necesitan?
En ese barrio se levantó la colonia de san Cristobal, conocida como “la colonia de las ochocientas”, eran viviendas protegidas,
diseñadas por el arquitecto Secundino Zuazo en los años 40, para uso de los tranviarios.
Ahí está un buen: “culo veo, culo deseo”, que daría valor a la gestión municipal o, ¿acaso incomoda a algunos influyentes vecinos? Parece ser que quieren montar la Torre Panorama en ese barrio, cerca de la calle Bambú, porque al ser la más alta del mundo, con 160 metros de altura, llevará el emblema de “Non Plus Ultra”.
Ya sabemos, hay que pelotear y hacer negocio con los futuros socios de gobierno.
El caso es que se presume que al paciente aburrido al que acaban de operar de hemorroides y le tengan boca abajo mirando al oriente, podrá disfrutar de los giros de la turística noria, que no tendrá vistas al Manzanares, pero sí, el ojo de algún paciente podrá disfrutar de las vueltas.
Alguna concejala de la oposición ya ha alertado de que si los vecinos, no quieren tener ese trasto en su distrito, deben comenzar a firmar peticiones para que se les vaya de la cabeza esa torpeza.
Teniendo como van a tener en ese Madrid Nuevo Norte, todas las
hectáreas del mundo para hacer experimentos, que se lleven a unos kilómetros ese monumento absurdo. Pero el ayuntamiento cree que es más fácil monetizar espacios que molesten a los vecinos que largar las cosas incómodas que rompen sociedad, pero, según ellos potencian un turismo sostenible.
Es el caso de otra noria, pero en horizontal, el circuito de Fórmula I que nos han endilgado por narices, que, teniendo miles de metros a disposición de sus inventos en el Madrid Nuevo Norte, nos lo colocan cerca de IFEMA y, con dos bemoles se cargan una vía pecuaria, para, “ojo al dato”, localizar esta vía pecuaria en altura, sobre la M11.
Madrid se está convirtiendo en un escabechado difícil de reconducir. Teniendo terreno en ese Madrid Nuevo Norte, donde poder poner el rockódromo del Bernabeu, que de vez en cuando funciona como campo de fútbol, el lugar idóneo donde montar esa
macropiscina de súper olas que se está montando en las inmediaciones del campo Metropolitano.
¿Por qué todos esos inventos para turistas no se pueden hacer fuera de los espacios de convivencia vecinal?
Los vecinos proponemos una transaccional al consistorio: en lugar de tanta chistorra turística, por qué no se llevan todos esos inventos lejos y en nuestros barrios nos ponen viviendas sociales y refugios climáticos.
Si unimos el desmadre hídrico a base de olas gigantes del futuro Gemswell Surf Madrid, junto a las norias verticales de la Torre Panorama y la horizontal del circuito de Formula I, entre el ruido de los motores, la musiquita de tiovivo perpetuo, el postureo
y la evaporación (se calcula que se evaporarán de 30.000 a 40.000 litros de agua/ año), nos va a salir por un par de enfermedades más por vecino y año.
Sean razonables, sabemos que es difícil, pero con voluntad todo se consigue.
Si en lugar de permitir que esa agua se evapore se plantan árboles y se riegan, lo mismo Madrid sería menos caluroso y el Tajo llegaría al Atlántico con algo de agua.
Hay alguna vecina chungona que piensa que esto de la noria será un monumento a la Pandereta, así se llama el edificio de cierto banco que está siendo investigado, con un nombre a base de B y V. B de Banco y V de Villarejo.
¿Será verdad?
De todos modos, procuremos poner nuestras firmas con un: NO A LA NORIA GIGANTE EN CHAMARTÍN, para evitar que los barrios sean cada vez menos barrios y más parques temáticos, con menos vecinos y más afluencia de turismo insostenible.
Ánimo, los vecinos de Arganzuela recogieron más de 15.000 firmas.