Ecologistas en Acción ha realizado su quinta campaña de ciencia ciudadana para medir el NO2 (dióxido de nitrógenos) en entornos escolares, en el marco de la campaña Clean Cities, que trata de divulgar y concienciar sobre la movilidad sostenible y los efectos de la contaminación del aire en la población infantil y juvenil.
En esta ocasión, se han analizado los entornos de 412 centros educativos, centros de salud y zonas especialmente sensibles de 66 núcleos urbanos de diez comunidades autónomas, entre las que no se encuentra Madrid:
Los resultados son muy alarmantes, según valoran las organizaciones ecologistas:
- Solo 17 escuelas cumplen las recomendaciones de la OMS; en el resto de los entornos escolares analizados la concentración de NO2 supera los 10 µg/m3. Dicho de otra forma, en el 96% de los entornos analizados se está respirando un aire que no cumple con las recomendaciones de la OMS.
- Del total de los 412 entornos analizados, solo 163 —el 39 %— están por debajo de los 20 µg/m3, el nuevo límite marcado por la revisión de la Directiva de Calidad del Aire y exigible como muy tarde en enero de 2030.
- Más del 60 % están por encima de los 20 µg/m3, el nuevo límite indicado en la nueva Directiva de Calidad del Aire.
- En ocho de las 412 escuelas analizadas, el 2%, están incluso por encima de los 40 µg/m3, el límite legal actualmente vigente.
Asimismo, se han tomado mediciones en el interior de 34 centros escolares y el 80 % de ellos se sitúan en niveles por encima de la recomendación de la OMS. Esto es un reflejo de los elevados niveles de contaminación de NO2 en el entorno que llegan a entrar al interior de los centros escolares.
Llamamiento a la acción por parte de las Administraciones locales
Desde 2022, Ecologistas en Acción ha puesto en marcha cinco campañas de ciencia ciudadana para la medición de NO2 en entornos escolares, en cerca de 100 núcleos urbanos, analizando un total de 985 escuelas. Los resultados agregados de estas cinco campañas de ciencia ciudadana muestran un panorama en el que resulta urgente la acción local para reducir la contaminación que respiran niñas y niños.
La contaminación del aire afecta muy gravemente la salud de la infancia: alergias, asma infantil, enfermedades cardiorrespiratorias y trastornos neurocognitivos que les acompañarán durante toda su vida.
Existen medidas eficaces, solo hay que llevarlas a cabo
La organización ecologista reitera que, para preservar la salud infantil y conseguir entornos educativos saludables y seguros, se deben implementar una serie de medidas dirigidas a reducir la contaminación en las vías perimetrales en los centros escolares, tales como:
- Pacificar el 100 % de los entornos escolares, restringiendo el tráfico motorizado en torno a las escuelas.
- Limitar la velocidad de circulación a 20 km/h.
- Controlar y monitorizar los niveles de contaminación atmosférica y acústica en los centros.
- Crear caminos escolares y carriles bici practicables y seguros para las familias, que promuevan la movilidad activa.
- Priorizar el transporte público, compartido, en bicicleta y peatonal.
- Eliminar los aparcamientos dentro de los centros escolares.
- Limitar el aparcamiento y el tráfico en las calles del entorno y destinarlos a espacio público verde o espacios de juego.
- Naturalizar los entornos escolares para mejorar la calidad ambiental, fomentar el contacto con la naturaleza, la actividad física al aire libre y mitigar el efecto manzana de calor, al tiempo que las personas se benefician de los efectos positivos para la salud.
- Hacer cumplir la normativa vigente penalizando la doble fila en la puerta de las escuelas.
Además, las Zonas de Bajas Emisiones son un instrumento eficaz para reducir el tráfico, y la ley permite —y anima— a las ciudades a poner en marcha ZBE específicas que protejan los entornos especialmente sensibles, como los centros escolares.
Numerosas organizaciones en toda Europa y en el mundo están desarrollando acciones para demandar un cambio en las ciudades, que permitan que niñas y niños puedan llegar al colegio y estar en él, respirando aire saludable. En Reino Unido, Francia e Italia se están realizando grandes cambios en los entornos escolares para facilitar la movilidad activa y autónoma.
Ecologistas en Acción, junto a decenas de organizaciones sociales y ambientales, forma parte de la campaña Clean Cities, cuya prioridad principal es demandar entornos escolares sin humos ni ruidos. Estas acciones se articulan a través del proyecto Streets For Kids, Calles Abiertas para la Infancia, mediante la cual decenas de grupos locales y escuelas demandan a los ayuntamientos medidas eficaces para reducir la contaminación atmosférica y acústica en los entornos escolares.
La próxima convocatoria de acciones coordinadas de Calles Abiertas para la Infancia será el 8 de mayo, con eventos simultáneos en toda Europa.
