Me decido a titular este texto como “notas de la vejez” y no sobre ella, porque no se trata de un estudio teórico y sistemático sobre el último tramo de la vida, sino de un breve conjunto de apreciaciones dispersas y subjetivas hechas desde la observación de la realidad y …
Pensando en la felicitación de Navidad que cada año envío a las personas que quiero, trato de encontrar la palabra que mejor exprese mis sentimientos de estos días: felicidad, paz, alegría, nacimiento, fiesta, pueblo, sencillez, solidaridad, encuentro…
Pienso que es injusto y erróneo llamar catastrofistas (agoreros, aguafiestas) a quienes formulan un diagnóstico riguroso, lúcido y realista sobre la situación sociopolítica actual, que inevitablemente conlleva tintes sombríos.
Todos hemos disfrutado alguna vez de este placer no frecuente: el quedarnos una tarde entera en casa. A mí, al menos, el cuerpo y el alma me lo piden casi a gritos, por el trajín de la vida, la rutina cotidiana…
Vivimos un tiempo de tensión y desasosiego, también de cansancio e impotencia. No es preciso insistir en las carencias y errores de los actores políticos, simplemente porque no queremos desanimarnos más de lo que ya estamos.