Caída libre
Prospereando | 08/08/26 | editorial

Dos no pelean si uno no quiere. Tanto fue el cántaro a la fuente. Harto ya de estar
harto, ya me cansé…

El mundo de la política es muy especial, es diferente. Parece que no pasa nada, pero
hay una marea imperceptible, algunos inputs que están dimensionando cada acto, cada
comentario, encuentro o desaire.

Muchos pensarán que son los tentáculos del denominado aparato del partido.

Sí y no. El aparato está para otras cosas. Hay una mano negra en todo partido que hace y
deshace a su antojo. Algunos recordamos cuando un banquero invitó a comer a cierto
presidenciable. Fue el toque de atención para muchos órganos e instituciones el
indicador de que se le potenciara. Esa importante banca iba a darle los créditos
necesarios.

Y ganó, era un Bambi, un desconocido, una quincena antes iba de perdedor. Dos días
antes de las elecciones, ambos partidos estaban cuasi en empate técnico.

La mano negra sacó bola blanca y salió elegido.

La pifia de la matanza de Atocha es otra historia que puede que esté pagando ahora.
La mano negra es larga y con mucha memoria

Ahora, en el caso del ático, parece que alguien ha perdido la estabilidad. Quienes
Sustentaban ese poder han escuchado a organizaciones, fundaciones, etc. Les advertían
de que tras algo que hubieran podido solventar con la misma suciedad de siempre, había
algo más que impedía que se mantuviera.

Su Rasputín de cabecera no parece estar y tampoco parece que se le espere. Seguro que
ha recibido las órdenes precisas.

Hay un juicio abierto a un compañero de vida y alguien experto en esos temas jurídicos
ha visto que podría haber deterioro en las urnas. Otros expertos y fundaciones analizan
que por muy fuerte que sea su liderazgo, el discurso es pobre. Tiene que emerger un
cerebro menos populista y más racional.

Algunas personas del aparato buscaron y, seguro que encontraron a alguien contundente. Mujer, inteligente, rompedora, polemista y sin posibilidad de amedrentarse. Diputada por Madrid, doctora en historia y noble, que eso ayuda mucho. No se le conocen escándalos ni líos de pantalones. Está preparada, espera dar el salto, maneja el área internacional y obedece a quien debe.

Algo todavía más importante: es en este momento la persona que más cerca está de la
ideología que permanece muy activa a la derecha del gobierno de Madrid. No hace falta darle muchas vueltas a la noria.

La urna está servida.

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