El pasado 24 de abril pudimos asistir en nuestra Asociación Vecinal Valle Inclán de Prosperidad a una actuación musical de los alumnos de la “agrupación de guitarras” de la
de Chamartín. Este año el repertorio ha constado de tangos, pasodobles, habaneras, fado y una pieza de Albeniz.
La interpretación, parte muy importante en la formación musical de los alumnos de la escuela, pretendía simplemente mostrar ante público una variedad de obras cuyo denominador común es su popularidad. El que nos sean todas conocidas demuestra que aunque su composición se sitúe en un pasado más o menos lejano y no formen parte de la música más actual que solemos escuchar, pertenecen a nuestro bagaje musical, y esto hace que se sienta un cierto “calor familiar” al escucharlas, una sensación de que forman parte de nosotros. Quizá sea esto un pedacito de lo que llamamos cultura.
Pero lo principal de todo es la amenidad del ambiente que compartimos a lo cual contribuyeron en gran manera la charleta y risas de después. Nuestros pequeños regalos cotidianos.