
En pocos días, y habiendo dejado la gripe del año en el olvido, los vecinos de Madrid, los usuarios de la sanidad pública, volveremos a salir a la calle para pedir, cada día con más pruebas demoledoras, sobre el lucrativo negocio de las empresas de seguros privados que viven de lujo a costa de nuestra salud, ya que la sanidad pública va derivando nuestros impuestos a tales empresas, cuyo único objetivo es el lucro.
Los usuarios somos los muñecos del pim, pam, pum. Solo servimos para que nos manipulen los gestores según sus intereses económicos. Su interés radica en que vayamos a esos hospitales, distintos a los de nuestra elección, para llenar las huchas con mayor rapidez. Su interés radica en abaratar costes, ¿cómo?: Reutilizando el material de un solo uso.
No debemos ser indiferentes a todo lo que está ocurriendo y a cómo nos están manipulando. Debemos mostrar un criterio que no admita interpretaciones.
Todas unidas, sin fisuras y con un solo objetivo: La salud global. La salud exigimos nada del otro mundo, es un derecho y como tal, las sociedades participativas queremos mostrar nuestro interés en mantener la sanidad pública y toda nuestra repulsa a ese sucedáneo de sanidad que solo tiene una pretensión; la de llenar los bolsillos a terceros y engrasar las puertas giratorias de algunos personajes anecdóticos que saltan de la política a los Consejos de administración, para seguir viviendo a expensas de aquella parte de la sociedad que paga sus impuestos con el fin de generar un mayor desarrollo del bien común.
El día 8 de febrero a las 12 de la mañana, desde el ministerio de Sanidad a la Puerta del Sol. Todas manifestándonos por una sanidad púdica y pública. ¡Salvemos la Sanidad Pública!
Allí nos vemos