Eterna violencia machista
Prospereando | 08/01/26 | editorial

Un chiste gráfico del magistral “Rato”, muestra en la viñeta a una pareja de ancianos, ella le dice a él:

  • ¡El mismo año nuevo de todos los años!

El hombre contesta:

  • ¡Pues sí!

Efectivamente, año nuevo, nuevos asesinatos, nuevas víctimas, nuevas mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas y nuevamente nuevos hijos muertos por esos hombres.

La noticia de prensa nos recuerda que en el pasado 2025, 46 mujeres y tres menores fueron asesinados por causa de la violencia de género. “Violencia de género”, es la mejor forma de no poner nombre a los asesinos, a esos hombres que asesinan y pasan a ser estadística bajo el epígrafe de: violencia de género o, si se quiere, violencia doméstica, es lo mismo. Se dan los nombres de las mujeres asesinadas, pero no los de sus asesinos, ellos son la causa, ellas y sus hijos el efecto.

La excusa del ministerio de Igualdad, de la policía y Asuntos Sociales, es la falta de denuncias. ¿La fiscalía no puede, en nombre del Estado abrir la caja de Pandora?

En este país, la prevención no ha sido nunca nuestro fuerte. En España y sus CC. AA. somos más de apagar el incendio cuando el bosque arde.

Los incendios se empiezan a apagar en este mes de enero, mediante un cuidado protocolo de prevención.

Nuestros sistemas Sanitario y Servicios Sociales, tienen que trabajar en la potenciación de los riesgos del maltrato familiar y posterior asesinato. Sí, se ha hecho mucho, pero estamos en pañales, nuestros profesionales no estudian una asignatura que podría llamarse: detección temprana de la violencia machista.

Nadie se preocupa por el exceso de fármacos que se venden contra el insomnio, la hipertensión, la depresión… Nadie ve el exceso de consumo de bebidas alcohólicas en mujeres.

Sin embargo, hay estudios en los que se relacionan estas “alteraciones”, con la violencia machista.

Cuando una mujer acude a urgencias con su compañero: un ojo morado y embarazada de cuatro meses y el médico pregunta: ¿cómo se lo hizo?, y la mujer temerosa dice: jugando al futbol, y nadie analiza el absurdo, es porque ni están preparados para entender, ni consideran que la violencia existe.

Los servicios sociales deberían tener personas adiestradas que fueran las que sirvieran de alertas ante algún posible problema.

Pero la sanidad privada no está para perder el tiempo, ya tiene bastante con llenar las arcas y engrasar las puertas giratorias, en cuanto a los Servicios Sociales…, para qué hablar.

Por tanto, es fácil colegir que la falta de profesionales públicos en la sanidad y servicios sociales, lleva al aumento de la violencia de los hombres, al maltrato y al asesinato.

Hay campañas de vacunación, interesan a las administraciones por muchos motivos, pero no hay campañas en los centros socio sanitarios y de salud, para detección temprana de las agresiones, cuando se cambia: ¡Querida! por ¡QuHerida!. Estas heridas que desangran a la sociedad.

Las cifras no se me van de la cabeza. Casi una mujer muere, víctima de la violencia de sus maltratadores sin nombre, a la semana.

Y así año tras año, tras año…

Y así, unos siguen manejando su impotencia de gestión y proyectos de futuro con ETA en todos los discursos, a fin de angustiar a los votantes y llenar las urnas en su beneficio partidista, que no social. Y los otros, las administraciones, viendo inalterables la masacre semanal y sin poner cara a los presuntos, cuando dejan de serlo. En muchos casos, no haría falta más que colocar un espejo frente a cada hombre y preguntarle su opinión sobre la imagen que está frente a él.

Pero eso es otra historia, una historia que no da votos.

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