A muchas de nosotras nos inquieta ver como en el hemiciclo, las oposiciones culpan al gobierno por la falta de medidas e inversión en los desastres producidos en vías férreas y terrenos de la red ferroviaria con muchos muertos.

No seré yo quien aplauda la gestión, pero tras el desastre de Angrois de 2013, donde faltaban balizas de seguridad, causa fundamental de la muerte de 80 personas, no se puede hablar e inducir a equívocos a las personas.

Cuando estalló la burbuja inmobiliaria se intervino a distintas cajas de ahorro y se las ayudó con 64 mil millones de ayudas públicas, con la promesa del ministro Guindos, que no supondría coste alguno a los españoles.

Los bancos fueron rescatados por el gobierno de entonces, hoy en la oposición. Solo se devolvieron 5.150 millones del préstamo.

Eso tiene un coste que debemos asumir todos, no el gobierno actual. Todos en 2011, apoyaron la reforma del artículo135 de la Constitución, al introducir el principio de estabilidad financiera para garantizar el límite de la deuda pública, tras la crisis económica de 2008, provocado por la especulación de instituciones financieras.

Este cambio en el artículo 135, nos obligaba a no gastar, a limitar el déficit del Estado y las CC AA. Solo a los márgenes que los Hombres de Negro, nos permitían.

Debíamos priorizar la deuda, así lo exigían los Hombres de Negro de la UE.

Entonces en España se produjo algo llamado austericidio. De ese austericidio aplaudido por gobierno y oposiciones, están llegando los coletazos. Lo que mi madre, que era tan sabia como todas las madres, hubiera dicho: de esas lluvias vinieron estos lodos.

Las entidades financieras deben más del 90% de los millones de euros prestados, y seguimos viendo como todos los años aumentan sus beneficios.

Poco más tengo que recordar; estos son los lodos y en el hemiciclo, todos los que votaron a favor de el cambio del artículo 135 tienen su responsabilidad. Todos deberían remar para que aquellos millones que no se han gastado en prevención e inversiones de mantenimiento, salgan de donde deben salir y a la mayor brevedad, para que no suponga, a la larga o a la corta más víctimas.

Los verdaderos culpables son los Hombres de Negro, los verdaderos culpables se llama UE, los verdaderos culpables son los que permitieron que el pago de la deuda estuviera por delante de las necesidades de inversión para la seguridad.

Pero es muy fácil señalar al que está en frente en la bancada, en lugar de meditar el grado de culpa que, como partido, cada una de las partes tiene.

Es bueno que las oposiciones estén siempre “ojo avizor”, pero es bueno que se conozca la base del problema y se asuman responsabilidades compartidas, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Quizá es el momento de que las oposiciones comiencen a hacer política y dejar de enguarrinar el ambiente social. Bastante lodo Mirinda nos viene de fuera.

Quizá fuera en momento de trabajar el reparto de responsabilidades en base a una mejora social, ética y moral.

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