Pretendo en este artículo no derivar hacia un pesimismo derrotista sino reflexionar de modo sencillo y positivo sobre el miedo como sentimiento personal y colectivo y como actitud generalizada que va ganando territorio en nuestra sociedad.
La realidad entera está impregnada de ambivalencia. A veces esa realidad se nos presenta en tonos grises, pero otras resplandece y se viste de plenitud.