Cuando nos encontramos en un lugar lejos de las ciudades, donde no tengamos contaminación atmosférica ni lumínica y por la noche miramos el cielo, podemos ver el gran espectáculo de los numerosísimos cuerpos celestes (estrellas, planetas...etc.) que hay en el firmamento.
Me parece que es una experiencia que muchos compartimos: la de comprobar en nuestra vida cómo las diferentes horas del día determinan o al menos condicionan nuestro talante o actitud existencial en ese momento.
El día 1 de marzo nuestro paseo por Madrid fue a cubierto. Carlos, nuestro guía, gestionó una visita al Instituto Geográfico Nacional. La elección fue acertada porque el día fue lluvioso y desapacible y también porque las asistentes mostramos nuestro disfrute con la visita, constatando la cantidad de lugares sugerentes en nuestra ciudad en los que apenas reparamos o de los que no sabemos el interés que encierran. La visita, gratuita, puede realizarse los martes y jueves previamente concertada con el IGN y para grupos mínimos de 10 personas. En …