Doy fe de la existencia de los milagros. El pasado lunes Fernando me invitó a celebrar el 30 aniversario de un sueño, un sueño hecho realidad.

Nos reunió a los que pudimos asistir en el palacio de Longoria, es la sede de la Sociedad General de Autores y Editores, este palacio modernista está ubicado en la calle Fernando VI, es obra del arquitecto José Grasés Riera, que lo levantó entre 1902 y 1904. Merece la pena perderse en ese palacio.

Subí esas maravillosas escaleras estilo imperio hasta acceder a la sala de reuniones Manuel de Falla. Allí nos iba recibiendo uno a uno, como buen anfitrión el cumpleañero. Fernando es un hombre afable, un manchego lleno de sueños y proyectos hechos y por hacer, que en cuanto te descuidas, te embarca en uno de ellos.

Llegó la presentación del primer sueño: 30 años hacía desde que Ñaque Editora, sacó el primer libro. Es una editorial de teatro, para ser más exactos, una editorial que publica teatro y lleva a cabo un estupendo trabajo de investigación teatral para todas las edades y niveles. Algo que ha dado en llamar: Teatro aplicado a todas las esferas sociales. Hablaron de sus probadas bondades investigadores teatrales como la doctora Monique Martínez, de la universidad de Toulouse, así como otros editores y autores españoles.

Comprendí en esos momentos que los milagros existen y que, de alguna forma estaba presenciando uno de ellos. Se denomina Ñaque a esas compañías de teatro compuesta por dos cómicos. Fernando y la compañera con quien dio los primeros pasos no eran cómicos, su labor era otra. Fernando se convirtió en editor, como tantos otros, por necesidad. Él tiene el oficio de pedagogo y, por tanto, se veía en la obligación de mostrar todas las variantes del teatro y su relación con la mejora de la sociedad mediante la mejora del intelecto de cada uno de los individuos que constituyen esta nuestra hedonista sociedad.

Un quijotesco idealista que ha transitado por mil caminos de la mente, a escudriñado intelectos y los ha servido en papel, bien a modo de libro, bien como revista de investigación teatral.

Tras muchos cursos, mucha investigación y mucha crítica, ha llegado a la universidad, allí ofrece un temario que a muchos les parecerá absurdo: Teatro en las empresas.

Muchos pensarán: ¿en las mercantilistas empresas, introducir el humanismo? Sí, ese es, quizá, el segundo milagro. Humanizar el sociopático mundo empresarial.

¿Es una nueva locura de este nuevo Quijote manchego?, el tiempo nos lo hará saber.

Enhorabuena Fernando, espero que Ñaque Editora, siga cumpliendo años y sueños, espero poder volver a formar parte de alguno de ellos.

Tras el emotivo acto, llegó el piscolabis, un piscolabis a base de quesos y vinos manchegos.

¡Larga vida a Ñaque! ¡Vivan los milagros!

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