LA PASION DE CONTAR

La periodista Soledad Gallego Díaz, explicó en la Asociación de Vecinos Valle-Inclán, en qué ha consistido su vida profesional de más de cuarenta años. Lo resumió en una frase “la pasión de contar”.

El periodismo, dijo, es la pasión de lo que uno ve, incluido el contexto y explicarlo al lector. No es comparable con los twits que ahora tanto abundan, eso es sólo comunicación. El periodista tiene que comunicar determinadas cosas de interés público ateniéndose a normas profesionales y de verificación de lo que dice. Todo ello, trabajando casi siempre bajo presión. Ahora, con internet, prima la instantaneidad de lo que ocurre, pero de ese modo no se puede proporcionar el contenido. Hay que sacar la propia conclusión sobre el hecho de forma instantánea y es imposible hacerlo, sin tener suficiente tiempo para procesarlo.

El periodismo debe aportar elementos de comprensión, decir lo que se ve y que sea comprensible a los lectores. Para ello también se utilizan textos literarios, para atraer de este modo la atención del lector y llevarle luego a través de una historia.

Después hizo un breve recorrido por los Medios en los que se inició: Pyresa, Cuadernos para el Diálogo, hasta su cierre, incorporándose a El País, desde su fundación, en 1.976, dónde fue Directora con Juan Luis Cebrián y Joaquín Estefanía. Actualmente es colaboradora.

Pasó luego a dar unas pinceladas de su larga época de corresponsal y enviada especial del País en Londres, París, Argentina y fundamentalmente en Bruselas, de la que dijo que además de ser una ciudad burocrática, para ella fue especialmente atractiva por haber visto a tanta gente compitiendo con muchos intereses en juego y con objetivos muy diversos.

Se refirió a la historia europea, después de la Segunda Guerra Mundial, en la que además de los muertos, más de 20.000 millones de personas tuvieron que desplazarse de sus lugares de origen, quedando un continente destruido y salvaje. Sobre eso, los europeos tuvieron que construir algo, iniciándose un interesante y extraño proyecto, que fue la Unión Europea (U.E). Se organizó un entramado de estructuras, con efecto beneficioso para las poblaciones, que configuraron una “tercera vía”, entre el modelo americano, que tenía grandes desigualdades y el de la Unión Soviética, que carecía de libertades.

Aludió al peligro de los nacionalismos europeos, por la crueldad que encierran y destapó lo desastroso que sería para la U.E. una recuperación del nacionalismo alemán.

Dijo que la parte más dura en sus distintos viajes la había experimentado en su estancia en Etiopía, durante una de las primeras hambrunas y sentir la impotencia de no poder ayudar a la gente.

Mencionó a los corresponsales de guerra, que corren el riesgo de perder la vida y constantes peligros, con consecuencias nocivas para su salud física y psíquica.

También habló de su periodo de informadora política, dónde dijo ha encontrado a personas extraordinarias, que sólo tenían deseos de mejorar las situaciones, poniendo el ejemplo de Adolfo Suárez, al que al principio no se le concedía valía alguna y cuyo coraje hizo cambiar la opinión sobre él a más de uno. También ha visto el riesgo de que se constituyan en casta, tapándose unos a otros. Hizo hincapié en la necesidad de mecanismos para controlar y contrarrestar esas conductas.

En el debate que hubo a continuación, se habló de la corrupción y la desafección hacía la UE por las políticas actuales de recortes, favorecidas por los gobiernos mayoritariamente conservadores, que fomentan el individualismo y las desigualdades..

Soledad, expresó que todo lo que se quiere, hay que luchar por ello y una vez conseguido, hay que seguir luchando para conservarlo.