{"id":8438,"date":"2018-04-28T23:03:36","date_gmt":"2018-04-28T21:03:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.prospereando.es\/?p=8438"},"modified":"2018-04-28T23:39:12","modified_gmt":"2018-04-28T21:39:13","slug":"la-noche-y-el-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/2018\/04\/28\/la-noche-y-el-dia\/","title":{"rendered":"La noche y el d\u00eda"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8457\" aria-describedby=\"caption-attachment-8457\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8457\" src=\"http:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/nocheydia1.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/nocheydia1.jpg 600w, https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/nocheydia1-300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8457\" class=\"wp-caption-text\">Puesta de sol<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\">Me parece que es una experiencia que muchos compartimos: la de comprobar en nuestra vida c\u00f3mo las diferentes horas del d\u00eda determinan o al menos condicionan nuestro talante o actitud existencial en ese momento. Para m\u00ed \u2013y para muchas personas, especialmente las de tendencia depresiva- la ma\u00f1ana suele ser m\u00e1s bien funesta y llena de sombras, mientras que el curso del d\u00eda nos va templando el \u00e1nimo y desemboca en un atardecer placentero y una noche sosegada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por supuesto que no hay regla sin excepci\u00f3n y a mucha gente le sucede exactamente lo contrario. Tambi\u00e9n la carga del d\u00eda se cobra su precio y el cansancio nos juega a veces muy malas pasadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La dimensi\u00f3n simb\u00f3lica de las cosas les otorga una notable fertilidad. Animado por esa certeza, quiero reflexionar brevemente en estas l\u00edneas sobre la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la noche y el d\u00eda, o la ma\u00f1ana y el atardecer, si as\u00ed lo prefer\u00eds. La luz del d\u00eda est\u00e1 cuajada de transparencia, lucidez, frescura, comunicaci\u00f3n, lealtad, confianza, encuentro, armon\u00eda, subjetividad abierta, rechazo del individualismo insolidario, elogio y b\u00fasqueda de lo di\u00e1fano, complicidad\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Las tinieblas de la noche se proyectan, en cambio, en los rasgos de la crispaci\u00f3n obsesiva, del vac\u00edo y del anonadamiento, del insomnio pertinaz, de los fantasmas de la duda que nos perforan, de las man\u00edas rid\u00edculas pero lacerantes, de la amargura encerrada en s\u00ed misma, del cansancio que nos asedia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un ejemplo nuclear de luminosidad es la experiencia de la m\u00fasica, que nos libera y fortalece nuestro tejido vital. La m\u00fasica no tanto como acumulaci\u00f3n erudita de conocimientos sino como experiencia profunda de esa belleza espec\u00edfica que hemos atesorado a lo largo del tiempo. La pujanza de la m\u00fasica que hemos disfrutado est\u00e1 dentro de nosotros y nos alimenta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Existen, por el contrario, ejemplos abundantes y asfixiantes del imperio de la noche: la hosquedad y la violencia agresiva que nos envuelven en tantos niveles y dimensiones, la presentaci\u00f3n morbosa y obsesiva que los medios de comunicaci\u00f3n hacen de tales sucesos\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas sugerencias pueden orientarnos en la b\u00fasqueda de la luz y en la hu\u00edda de las tinieblas de la noche. Nuestro horizonte es luchar contra la pesadumbre y decantarnos por la alegr\u00eda y la esperanza posibles, cuidar el silencio exterior e interior, la mansedumbre activa, la amistad y la compasi\u00f3n por encima de todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me parece que es una experiencia que muchos compartimos: la de comprobar en nuestra vida c\u00f3mo las diferentes horas del d\u00eda determinan o al menos condicionan nuestro talante o actitud existencial en ese momento. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8459,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-8438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","sent_by-santiago-s-torrado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8438"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8460,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8438\/revisions\/8460"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}