{"id":30024,"date":"2026-04-28T17:31:48","date_gmt":"2026-04-28T15:31:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.prospereando.es\/?p=30024"},"modified":"2026-04-28T17:31:48","modified_gmt":"2026-04-28T15:31:48","slug":"los-musculos-hablan-con-todo-el-cuerpo-la-revolucion-cientifica-que-cambia-la-vision-del-ejercicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/2026\/04\/28\/los-musculos-hablan-con-todo-el-cuerpo-la-revolucion-cientifica-que-cambia-la-vision-del-ejercicio\/","title":{"rendered":"Los m\u00fasculos \u2018hablan\u2019 con todo el cuerpo: la revoluci\u00f3n cient\u00edfica que cambia la visi\u00f3n del ejercicio"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La idea de que el m\u00fasculo es un simple motor mec\u00e1nico ha quedado obsoleta gracias a un hallazgo que ha cambiado la fisiolog\u00eda moderna: en realidad, funciona como un \u00f3rgano endocrino capaz de influir en pr\u00e1cticamente todos los sistemas de nuestro cuerpo.<\/p>\n<h5><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30011 alignleft\" src=\"http:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/bigstock-cropped-view-of-senior-woman-s-312865507-1730450621-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/bigstock-cropped-view-of-senior-woman-s-312865507-1730450621-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/bigstock-cropped-view-of-senior-woman-s-312865507-1730450621.jpg 599w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/h5>\n<p>Durante la contracci\u00f3n muscular se liberan cientos de mol\u00e9culas llamadas mioquinas, sustancias imprescindibles para que el organismo funcione de forma correcta. De ah\u00ed naci\u00f3 la idea de que \u00abel ejercicio es medicina\u00bb. Sin embargo, este concepto tambi\u00e9n ha pasado de moda. En realidad, habr\u00eda que ir m\u00e1s all\u00e1 y decir que es tan necesario para nuestra salud como respirar o comer, mientras que el sedentarismo y la falta de movimiento constituyen una fuente de enfermedad.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 son las mioquinas<\/h2>\n<p>Las mioquinas act\u00faan como hormonas que se comunican a trav\u00e9s del torrente sangu\u00edneo con distintos \u00f3rganos como el cerebro, el tejido adiposo, el h\u00edgado, el hueso o el sistema inmune. Seg\u00fan una revisi\u00f3n de 2024, son la raz\u00f3n por la que el ejercicio sea beneficioso para el sistema inmunitario.<\/p>\n<p>La mioquina m\u00e1s estudiada hasta el momento es la que se libera durante ejercicios de alta intensidad o de resistencia aer\u00f3bica hasta 100 veces m\u00e1s que en reposo. Tambi\u00e9n tienen importancia la irisina, clave para mantener el equilibrio de la grasa corporal, y el factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro, implicado en la neuroplasticidad y la funci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n<p>Y antes de centrarnos en los efectos de esta familia de mol\u00e9culas, hay que tener en cuenta que el movimiento tambi\u00e9n estimula que otros \u00f3rganos liberen las no menos importantes exerquinas. Por ejemplo, una revisi\u00f3n de 2022 revela su participaci\u00f3n en la mejora cardiovascular, metab\u00f3lica, inmune y neurol\u00f3gica. Si nos movemos poco y circulan pocas exerquinas por nuestro organismo, aumenta el riesgo de enfermedad y mortalidad por todas las causas.<\/p>\n<h2>Torrente de mol\u00e9culas benefactoras<\/h2>\n<h4>A continuaci\u00f3n desglosamos c\u00f3mo act\u00faan las mioquinas en distintas partes de nuestro organismo:<\/h4>\n<p><strong>Sistema inmune<\/strong>. Publicaciones recientes identifican al menos nueve mioquinas que influyen en el funcionamiento adecuado del sistema inmune. Entre ellas destacan la irisina, la decorina y las interleucinas IL-6, IL-7 o IL-15. Su liberaci\u00f3n durante el ejercicio favorece la proliferaci\u00f3n y diferenciaci\u00f3n de las c\u00e9lulas de nuestras defensas, lo que potencia la \u201cvigilancia inmunitaria\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, reducen la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica cr\u00f3nica, factor clave en la prevenci\u00f3n de muchas enfermedades metab\u00f3licas y cardiovasculares. La IL\u20116, por ejemplo, act\u00faa como una se\u00f1al antiinflamatoria capaz de modular la actividad de los linfocitos, los macr\u00f3fagos y las c\u00e9lulas NK.<\/p>\n<p><strong>Sistema nervioso y neurocognitivo<\/strong>. El m\u00fasculo ejerce una influencia directa sobre el cerebro a trav\u00e9s de lo que se ha llamado \u201ceje m\u00fasculo\u2011cerebro\u201d. La evidencia muestra que mol\u00e9culas como BDNF, la irisina o la cathepsina B pueden estimular la formaci\u00f3n de nuevas neuronas. Tambi\u00e9n tienen efecto en la mejora del aprendizaje y la memoria y se asocian con la protecci\u00f3n frente al deterioro cognitivo de enfermedades neurodegenerativas.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la irisina se ha vinculado con un incremento de BDNF en el hipocampo, una regi\u00f3n crucial para la memoria. A su vez, la cathepsina\u00a0 contribuye a procesos de regeneraci\u00f3n neuronal y mejora de la cognici\u00f3n.<\/p>\n<p>Este conjunto de se\u00f1ales qu\u00edmicas explica por qu\u00e9 las personas activas muestran menor riesgo de deterioro cognitivo y mejor salud emocional: el cerebro \u201cescucha\u201d lo que los m\u00fasculos dicen cuando se contraen, y responde adapt\u00e1ndose y fortaleci\u00e9ndose.<\/p>\n<p><strong>Metabolismo de la glucosa y las grasas<\/strong>. Durante el ejercicio, la IL\u20116 desempe\u00f1a un papel esencial al movilizar \u00e1cidos grasos desde el tejido adiposo, principalmente del visceral (el que se acumula en la cavidad abdominal y presenta mayor riesgo). As\u00ed favorece la quema de las grasas y contribuye al mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n modula la sensibilidad a la insulina, facilitando que el m\u00fasculo capte glucosa de manera m\u00e1s eficiente. Este mecanismo explica parte de los beneficios del ejercicio en la prevenci\u00f3n de la diabetes tipo 2. En conjunto, el m\u00fasculo act\u00faa como un \u201ctermostato metab\u00f3lico\u201d que ajusta el gasto energ\u00e9tico y establece\u00a0cu\u00e1ndo movilizar, almacenar o utilizar energ\u00eda en funci\u00f3n de la actividad f\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>Sistema cardiovascular<\/strong>. Aunque el ejercicio en pacientes card\u00edacos debe ser prescrito por un profesional sanitario como el cardi\u00f3logo o el fisioterapeuta, puede ser muy beneficioso para prevenir enfermedades cardiovasculares. La actividad f\u00edsica induce la liberaci\u00f3n de exerquinas que favorecen la vasodilataci\u00f3n, mejoran la funci\u00f3n vascular y reducen la rigidez arterial. Esto explica por qu\u00e9 las personas f\u00edsicamente activas presentan menor riesgo de hipertensi\u00f3n, enfermedades coronarias y fallos card\u00edacos.<\/p>\n<p><strong>Huesos y osteoporosis<\/strong>. El m\u00fasculo dialoga tambi\u00e9n con nuestro esqueleto. Varias mioquinas favorecen la formaci\u00f3n y remodelaci\u00f3n de los huesos, estimulando la actividad de los osteoblastos (c\u00e9lulas constructoras de hueso) y modulando la densidad mineral \u00f3sea. Es un complemento necesario a las cargas mec\u00e1nicas del ejercicio para prevenir y combatir la osteoporosis.<\/p>\n<p><strong>Control tumoral y reducci\u00f3n del riesgo de c\u00e1ncer<\/strong>. Un art\u00edculo publicado en The Lancet Oncology relaciona el sedentarismo como factor de riesgo en m\u00e1s de 10 tipos de c\u00e1ncer. En parte se explica porque durante el ejercicio se liberan mioquinas que inhiben la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas cancerosas y reducen el da\u00f1o en el ADN de las c\u00e9lulas potencialmente malignas.<\/p>\n<p>A esto se suma su capacidad de movilizar c\u00e9lulas del sistema inmune capaces de reconocer y destruir c\u00e9lulas tumorales en fases tempranas. Una sola sesi\u00f3n de ejercicio aumenta significativamente los niveles de\u00a0mioquinas con potencial de suprimir el crecimiento de c\u00e9lulas cancerosas.<\/p>\n<p>En conjunto, toda esta evidencia demuestra que el m\u00fasculo funciona como un verdadero centro endocrino: cada contracci\u00f3n muscular env\u00eda se\u00f1ales que ajustan el equilibrio interno del organismo, lo que confirma que moverse es una necesidad biol\u00f3gica para que nuestros sistemas del cuerpo funcionen correctamente.<\/p>\n<h5><\/h5>\n<h5>Beatriz Carpallo Porcar, Fisioterapeuta. Personal docente e investigador en el grado de Fisioterapia en la Universidad San Jorge. Miembro del grupo de investigaci\u00f3n iPhysio. Andr\u00e9s R\u00e1fales PeruchaFisioterapeuta y Personal Docente e Investigador de la Universidad San Jorge. Miembro del grupo de investigaci\u00f3n UNLOC., Universidad San Jorge, Daniel Sanju\u00e1n S\u00e1nchez, Fisioterapeuta y personal docente investigador en la Facultad de Ciencias de la Salud en Universidad San Jorge, profesor asociado en la Facultad de Enfermer\u00eda y Fisioterapia en la Universitat de Lleida. Miembro del grupo de investigaci\u00f3n iPhysio, Universidad San Jorge; Jos\u00e9 Lesmes Poveda L\u00f3pez, Profesor de Fisioterapia, Universidad San Jorge; Paula Cordova Alegre Personal docente &#8211; investigador en los grados de fisioterapia y enfermer\u00eda de la Universidad San Jorge,<\/h5>\n<h5>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en The Conversation.<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La idea de que el m\u00fasculo es un simple motor mec\u00e1nico ha quedado obsoleta gracias a un hallazgo que ha cambiado la fisiolog\u00eda moderna: en realidad, funciona como un \u00f3rgano endocrino capaz de influir en pr\u00e1cticamente todos los sistemas de nuestro cuerpo. Durante la contracci\u00f3n muscular se liberan cientos de mol\u00e9culas llamadas mioquinas, sustancias imprescindibles para que el organismo funcione de forma correcta. De ah\u00ed naci\u00f3 la idea de que \u00abel ejercicio es medicina\u00bb. 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