{"id":29403,"date":"2026-02-23T20:47:07","date_gmt":"2026-02-23T19:47:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.prospereando.es\/?p=29403"},"modified":"2026-02-23T20:47:07","modified_gmt":"2026-02-23T19:47:07","slug":"el-culo-nos-hizo-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/2026\/02\/23\/el-culo-nos-hizo-humanos\/","title":{"rendered":"El culo nos hizo\u00a0humanos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29404 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/culo1-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/culo1-300x197.jpg 300w, https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/culo1.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 503px) 100vw, 503px\" \/><\/p>\n<p>Pocas partes de nuestra anatom\u00eda recaban m\u00e1s atenci\u00f3n que nuestro trasero.<\/p>\n<p>Foco de atracci\u00f3n indiscutible, los artistas han sabido desde siempre que las nalgas act\u00faan como un poderoso im\u00e1n para nuestras miradas. Por eso sus desnudos siempre han sido especialmente concienzudos a la hora de tratar esa protruyente secci\u00f3n de nuestros cuerpos. Desde la belleza perfecta del trasero de <em>La Venus del Espejo<\/em> velazquiana a la maravilla gluteica del <em>Perseo<\/em> de Bevenuto Cellini, tengo que reconocer que esa doble curvatura que corona nuestra porci\u00f3n aboral (en el extremo opuesto a la boca) me parece un prodigio de la naturaleza.<\/p>\n<p>Pero no se confundan, mi veneraci\u00f3n no va solo por la v\u00eda est\u00e9tica. Mi total fascinaci\u00f3n es por lo que supuso su morfolog\u00eda para hacer de los <em>Homo sapiens<\/em> lo que somos.<\/p>\n<h2 class=\"western\">Monos <em>culones<\/em><\/h2>\n<p>El dise\u00f1o del trasero humano es bastante peculiar. Si nos fijamos en nuestros primos evolutivos m\u00e1s cercanos (chimpanc\u00e9s, bonobos, gorilas y orangutanes), sus traseros no son especialmente globosos ni protuberantes muscularmente (aunque las callosidades, coloraciones o tumefacciones que lo puedan adornar contribuyan a destacarlos desde el punto de vista visual). Haciendo una comparativa proporcionada al tama\u00f1o corporal, los culos humanos resultan considerablemente m\u00e1s grandes, m\u00e1s redondeados, m\u00e1s musculosos y m\u00e1s proyectados dorsalmente.<\/p>\n<p>Y eso \u00bfpor qu\u00e9? Pues el aspecto clave del cambio dr\u00e1stico de los traseros estuvo en el hecho de que nuestros antecesores se pusieron de pie. Algo tan dif\u00edcil como caminar con dos puntos de apoyo en vez de con cuatro implic\u00f3 bastantes cambios. Y para evitar darnos de bruces contra el suelo, fue imprescindible cambiar de nalgas.<\/p>\n<h2 class=\"western\">Un culo nuevo que revolucion\u00f3 nuestra historia<\/h2>\n<p>La bipedestaci\u00f3n supuso una remodelaci\u00f3n total de nuestro esqueleto. Reorientando el sacro, acortando y girando las crestas il\u00edacas y remodelando isquiones y pubis, se consigui\u00f3 una pelvis mucho m\u00e1s adaptada a la posici\u00f3n erguida y capaz de soportar todo el peso que se le vino encima del tronco y la cabeza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de una cadera m\u00e1s resistente, la cabeza del f\u00e9mur (esf\u00e9rica) y el acet\u00e1bulo (el hueco donde encaja esa <em>bola<\/em>) maximizaron su superficie de contacto, lo que redujo la presi\u00f3n sobre una articulaci\u00f3n sobrecargada con tanto peso y mejor\u00f3 nuestra estabilidad.<\/p>\n<p>Pero en anatom\u00eda, los cambios nunca son aislados. Los m\u00fasculos que se insertaban en este nuevo armaz\u00f3n \u00f3seo tambi\u00e9n cambiaron sustancialmente. As\u00ed, aunque nuestras nalgas est\u00e9n constituidas por los mismos m\u00fasculos que las de nuestros ancestros arbor\u00edcolas (gl\u00fateos, piriforme, obturador externo, obturador interno, g\u00e9mino inferior y g\u00e9mino superior), sus formas se transformaron, especialmente las de los tres pares de gl\u00fateos. Y este cambio de forma supuso un prodigioso cambio de funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para empezar, nuestro <em>gluteus maximus<\/em> o <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/M\u00fasculo_gl\u00fateo_mayor\">gl\u00fateo mayor<\/a> sufri\u00f3 un extraordinario desarrollo que lo proyect\u00f3 dorsalmente haci\u00e9ndolo \u201cresping\u00f3n\u201d. As\u00ed, el que hoy es el m\u00fasculo m\u00e1s grande de nuestra anatom\u00eda dej\u00f3 de ser s\u00f3lo un estabilizador lateral (como ocurre en el resto de primates) para permitir dos cosas important\u00edsimas. Por una parte, estabilizar el cuerpo erguido (y sin que colapse la pelvis) cuando levantamos una pierna para dar un paso. Por otra, algo muy interesante para un <em>mono<\/em> que acaba de bajar del \u00e1rbol: poder salir corriendo teniendo solo dos \u201cpatas\u201d.<\/p>\n<p>S\u00ed, tener un espectacular gl\u00fateo mayor con <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-025-05361-x.pdf\">gran parte de sus fibras insertas directamente sobre el f\u00e9mur<\/a> es lo que posibilita <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/16709916\/\">la propulsi\u00f3n del cuerpo durante la carrera<\/a>. La prueba la tenemos en el <em>poder\u00edo<\/em> de gl\u00fateos mayores exhibido en una final ol\u00edmpica de 100 metros lisos.<\/p>\n<p>Por su parte, el gl\u00fateo medio, que abduce la cadera (separa el muslo del eje central del cuerpo), estabiliza la pelvis durante la marcha a dos piernas. Lo consigue porque, cuando un solo pie est\u00e1 apoyado, <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/35357010\/\">el gl\u00fateo medio del lado de apoyo evita que la pelvis caiga hacia el lado contrario.<\/a>. Por eso C\u00e9sar, el caudillo de la rebeli\u00f3n simiesca en <em>El Planeta de los Simios<\/em>, camina balanceando bruscamente las caderas. Este andar, como de pato, es el que manifiestan las personas con lesiones en estos m\u00fasculos, lo que se conoce como la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Marcha_de_Trendelenburg\">marcha de Trendelenburg<\/a>.<\/p>\n<h2 class=\"western\">Estables sobre dos patas<\/h2>\n<p>El tercer gl\u00fateo, el menor, pasa de tener una orientaci\u00f3n posterior a otra m\u00e1s lateral, lo que contribuye tambi\u00e9n a la estabilizaci\u00f3n al controlar el movimiento \u201cfino\u201d cuando caminamos o corremos. Lo consigue porque, al contraerse, mantiene \u201cla bola\u201d del f\u00e9mur bien metida en la cavidad del acet\u00e1bulo mientras el cuerpo se mueve. As\u00ed evita que aparezcan dolores laterales de cadera por sobrecarga de la articulaci\u00f3n cuando el peso del cuerpo la presiona.<\/p>\n<p>Los gl\u00fateos medio y menor consiguieron estos efectos biomec\u00e1nicos no tanto por un cambio de forma, sino por <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/ajpa.1330550203\">alterar la orientaci\u00f3n de sus fibras<\/a>. Al disponerlas horizontalmente, facilitaron la abducci\u00f3n y la estabilizaci\u00f3n b\u00edpeda. Su alineaci\u00f3n en los simios, mucho m\u00e1s vertical, es lo que les procura esa facilidad pasmosa que tienen para trepar.<\/p>\n<p>En esta aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n arquitect\u00f3nica que sufrimos los primates que nos volvimos b\u00edpedos, los ligamentos tambi\u00e9n se reorganizaron funcionalmente. Por poner un ejemplo, el gran desarrollo que experiment\u00f3 el iliofemoral nos permiti\u00f3 estar de pie sin apenas gasto muscular. Los isquiotibiales, por su parte, se volvieron unos ayudantes estupendos de los gl\u00fateos mayores para procurar el esprint.<\/p>\n<h2 class=\"western\">La guinda del pastel<\/h2>\n<p>Pero no nos enga\u00f1emos. Unas nalgas bonitas requieren del efecto \u201cculito de melocot\u00f3n\u201d. Es decir, necesitan <em>esfericidad<\/em>.<\/p>\n<p>De eso se encarga el elemento remodelador por excelencia, esto es, una grasa bien distribuida. Pero ojo, el criterio est\u00e9tico no fue el que prim\u00f3 a la hora de que la selecci\u00f3n natural dispusiera \u201cgrasa aqu\u00ed y grasa all\u00e1\u201d en nuestros traseros. Fue su polivalente funcionalidad. Y es que el tejido adiposo de las posaderas act\u00faa como un coj\u00edn natural protegiendo los huesos de la pelvis (el sacro y el isquion, fundamentalmente), disminuyendo la presi\u00f3n al sentarnos (al mejorar la distribuci\u00f3n de fuerzas) y absorbiendo gran parte de los impactos al caminar o correr.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, recientemente se ha descubierto que la grasa de las nalgas tiene <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/38590830\/\">propiedades protectoras frente a la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y muchas enfermedades cardiovasculares<\/a>. La grasa, pues, fue la responsable de que el trasero terminara siendo un \u201cinvento\u201d <em>redondo<\/em>.<\/p>\n<p>Ya sabe, a partir de ahora, cuando se le vayan los ojos tras el redondito, proporcionado y aterciopelado trasero del <em>Hermafodito<\/em> de Villa Borghese, no sienta mucho cargo de conciencia. En realidad, tan solo est\u00e1 corroborando una gran verdad biol\u00f3gica: que el culo nos hizo humanos.<\/p>\n<p><em>Por <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/a-victoria-de-andres-fernandez-1130249\">A. Victoria de Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez <\/a>, Profesora Titular en el Departamento de Biolog\u00eda Animal, Universidad de M\u00e1laga<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas partes de nuestra anatom\u00eda recaban m\u00e1s atenci\u00f3n que nuestro trasero.<br \/>\nFoco de atracci\u00f3n indiscutible, los artistas han sabido desde siempre que las nalgas act\u00faan como un poderoso im\u00e1n para nuestras miradas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":29404,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-29403","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","sent_by-victoria-de-andres-fernandez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29403"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29403\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29405,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29403\/revisions\/29405"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}