{"id":2836,"date":"2016-07-03T23:02:12","date_gmt":"2016-07-03T23:02:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.prospereando.es\/?p=2836"},"modified":"2016-07-03T23:02:12","modified_gmt":"2016-07-03T23:02:12","slug":"el-tren-s-juan-solsticio-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/2016\/07\/03\/el-tren-s-juan-solsticio-de-verano\/","title":{"rendered":"El tren S. Juan : Solsticio de verano"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>El tren de los sue\u00f1os, del onirismo terror\u00edfico que invade las noches de muchos ciudadanos llega a una estaci\u00f3n que est\u00e1 muy bien iluminada, siguen bajando, como siempre: la pena, el paro, las hipotecas, el susto, la desconfianza y los interrogantes con olor a miedo social.<\/p>\n<p>La ret\u00f3rica econ\u00f3mica llega silenciosa y sube al tren, apenas sin ser vista por los viajeros, la inefable deuda no duda y se aposenta en las espaldas de los contribuyentes viajeros, para que la sanci\u00f3n prevista se estanque unos meses y los nuevos recortes no se dejen ver, para que bajen los impuestos de boquilla electoral y que de esta forma suba moment\u00e1neamente la moral ciudadana, ah\u00edta de tanta palabrer\u00eda.<\/p>\n<p>La gente de negro, que est\u00e1 en la estaci\u00f3n, retira a los expectantes viajeros, que est\u00e1n en el and\u00e9n, con inusitada brusquedad, para ofrecer paso franco al hombre de los pies de membrillo y baba pertinaz que ha bajado a decir a quien le quiera escuchar las bondades que brotan de su eficacia. Le sigue la ilusi\u00f3n gru\u00f1ona y marisabidilla que advierte de lo malo de los cambios no bendecidos por los censores de lo global.<\/p>\n<p>Se escucha un tronar a los lejos, no es una tormenta, es el macho cabr\u00edo que se acerca para participar y poner fin al oprobio. <\/p>\n<p>Se despiden con aire de frustrados triunfadores, apenas sin voz y con aire escaso, de los desconocidos que les ofrecen la espalda lord\u00f3tica y las genuflexiones intermitentes, que sonr\u00eden y sonr\u00eden desde la seriedad de su oficio entre tinieblas.<\/p>\n<p>Los hombres de negro siguen abriendo paso dentro del vag\u00f3n de festejos, plagado de banderas, unas rojas, otras  azules\u2026,  mientras se apoderan de los libros  con anotaciones en B, que les har\u00edan parecer culpables ante desconfiados. Se abre el silencio, rumores sordos y m\u00e1xima expectaci\u00f3n, abordan el tren con premura y gallardas evoluciones: La tasa Tobin, las tramas mil y las sucursales bancarias de los para\u00edsos fiscales, llamadas por otros para\u00edsos fecales, la auditor\u00eda, renqueante, llega acompa\u00f1ada por su psiquiatra de cabecera cuando el tren hace silbar  a la m\u00e1quina, indicando su inminente salida hacia la estaci\u00f3n Susto.<\/p>\n<p>Los ciudadanos irritados, abrumados, consternados, suben y bajan del tren al and\u00e9n y del and\u00e9n al tren, no saben qu\u00e9 hacer, ni saben si seguir al hombre de los pies de membrillo o al mandarino sonriente y jovial, adalid de causas perdidas y con ritmo del vals venezolano, quiz\u00e1 lo mejor ser\u00eda esperar a un siguiente tren que nadie sabe a ciencia cierta si llegar\u00e1 alguna vez o descarrilar\u00e1 antes de llegar a su destino \u00a1Aunque!, nadie sabe muy a ciencia cierta cu\u00e1l es el destino final de dicho tren, como tampoco nadie sabe con certeza si este tren tiene destino o su destino es el mismo tren\u2026descarrilar.<\/p>\n<p>Es posible que pase por all\u00ed el gran macho cabr\u00edo y los viajeros confusos puedan unirse a \u00e9l.<\/p>\n<p>Al fin la locomotora se pone en movimiento, las ruedas chirr\u00edan  una vez, m\u00e1s irritadas por las reformas constantes de resultados negativos, ora el IVA, ora el IRPF, ora los microsueldos raqu\u00edticos de los empleados que no han podido migrar, ora las pensiones desafectas de los presupuestos generales, ora\u2026pro nobis, m\u00edsere nobis.<\/p>\n<p>El and\u00e9n queda en la m\u00e1s solemne oscuridad, algunos pasajeros con banderas rojas y rosas \u00eddem se quedan expectantes mirando al futuro y repasando el art\u00edculo 135 de la Constituci\u00f3n, mientras, el convoy, con extrema lentitud, se abre paso entre la dolorosa oscuridad, la luna y las estrellas se han dado la vuelta para no alumbrar a las normas que son la base de la incoherencia social. Los protohombres conducidos por aquel que tiene los pies de membrillo siguen saludando a nadie y realizando genuflexiones al poder exterior con interrogantes en sus chaquetas.<\/p>\n<p>A lo lejos el eco del macho cabr\u00edo irrumpe con fuerza y los nervios se tensan. Hay voces, ecos en la oscuridad del Solsticio de Verano, que parecen generar m\u00e1s luz en esta corta noche donde todos los sue\u00f1os se hacen realidad, donde se quema lo malo y se abre la puerta al cambio.<\/p>\n<p>Por las ventanillas, a uno y otro lado de las v\u00edas, se dejan ver las hogueras cargadas de calamidad, hambre y pasados coherentes.<\/p>\n<p>Se alegran de la visi\u00f3n del trabajo bien hecho los afligidos protohombres, hasta que advierten que de las hogueras se desprenden teas encendidas que intentan otorgarle al tren de los sue\u00f1os luz propia,  tambi\u00e9n al hombre de los pies de membrillo y continuo babear, ellos no saben de hacienda ni de tramas ni de sobres palpitantes, pero las teas, sin piedad, quieren entrar por las ventanillas, los atolondrados protohombres se apresuran a cerrarlas, pero las teas lanzan sus advertencias con fiereza incomprendida y mensaje sonoro al presuntuoso pasaje del vag\u00f3n de las fiestas: \u00a1Mamarrachos, incompetentes, secuestra futuros! , se oye decir a las teas.<\/p>\n<p>El vag\u00f3n mandarina, sospecha que algo de eso puede llegarle y sonr\u00eden sus viajeros temerosos de ser descubiertos, todos a una, a la voz de ya, comienzan a cantar esa canci\u00f3n infantil que tanto gusta escuchar a las masas sordas: Vamos a contar mentiras tralar\u00e1, vamos a contar mentiras\u2026<\/p>\n<p>En el vag\u00f3n de las rosas rojas con banderas \u00eddem, muchos viajeros siguen sin encontrar su asiento, algunos se apean en marcha, el l\u00edder juega a encestar pelotas fuera mientras sonr\u00ede pretencioso y explica con miedo , eso de que: aqu\u00ed no pasa nada, \u00a1vamos a ganar!   <\/p>\n<p>Cada vez las imprecaciones van siendo m\u00e1s y m\u00e1s violentas, m\u00e1s y m\u00e1s sonoras: \u00a1Bichos, Lelos, Vendidos, Chupones, Rufianes, Mangantes, SobresTimados\u2026!  Las teas est\u00e1n muy cargadas de fuego dolorido que al hacer blanco sobre las ventanillas ilumina expansivamente los vagones, el mandarino y el de las banderas bancarias, emulando los vistosos fuegos artificiales, en otra hora m\u00e1s l\u00fadicos e inofensivos.<\/p>\n<p>La zozobra explosiva hace mella en el pasaje estupefacto, que emerge en medio de la confusi\u00f3n, por obra y gracia a la incorrecta dial\u00e9ctica mantenida hasta el momento.<\/p>\n<p>Unos opinan que s\u00ed, que la dial\u00e9ctica con Europa es clara y perfecta, otros, opinan que puede hacer falta m\u00e1s dialogo con el interior pero, esos s\u00ed, con interlocutores v\u00e1lidos. Todos entienden que los interlocutores v\u00e1lidos ser\u00e1n introducidos por el hombre de los pies de membrillo y aplauden su gran idea mientras genuflexionan y vuelven a genuflexionar.<\/p>\n<p>El macho cabr\u00edo no deja de hacerse escuchar, tensa el ambiente por el olor a cambio, la luna, desde su amorosa languidez de plata, parece hacerle gui\u00f1os. <\/p>\n<p>Las teas siguen refunfu\u00f1ando su indignaci\u00f3n y desprecio: \u00a1Hip\u00f3critas, desalmados, carro\u00f1eros, inmundos, chupones, demagogos, medi\u00e1ticos\u2026!<\/p>\n<p>Poco a poco, los pasajeros se van acostumbrando al resplandor de las teas cuando chocan contra el tren y a sus inflamadas reflexiones sobre sus capacidades y competencias. Al poco tiempo,  a los ausentes de: \u201cpor qu\u00e9s\u201d y de \u201cc\u00f3mos\u201d, le sirve de grata distracci\u00f3n, ven con agrado como el pueblo poco avezado en las artes de las finanzas les aclama con luces fren\u00e9ticas y excretan sobre sus  nefandas oratorias. Ellos conf\u00edan que ya han tocado suelo y que, de cualquier forma, todo les ir\u00e1 mucho mejor.<\/p>\n<p>Es la noche del Solsticio de Verano, todo tiene su porqu\u00e9. Los hombres de negro visan y revisan los libros de contabilidades en B y se los ofrecen a las dolidas teas, refulgentes de esperanza en el cambio.<\/p>\n<p>Ojo, el fauno del Solsticio, llama al macho cabr\u00edo para que en esta noche, la m\u00e1s corta del a\u00f1o, se haga fuerte y venza al hombre de los pies de membrillo y a su ap\u00f3stol de sabor a mandarina y batucada venezolana.<\/p>\n<p>En el horizonte se aprecia una silueta inconfundible a la que le acompa\u00f1an los vientos C\u00e9firos, los del Norte y Levante, el Cierzo y la Galerna, el Terral y la Tramontana.<\/p>\n<p>Ellos llevan, a todos los puntos que lo quieran escuchar, el sonido del intenso trotar del macho cabr\u00edo.<\/p>\n<p>La noche se va a acostar, las hogueras se apagan, la luna se esconde sonriente mientras el alba se hace fuerte, es la ma\u00f1ana del cambio, ya se quem\u00f3 lo in\u00fatil e inservible, abramos la puerta a nuevas esperanzas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tren de los sue\u00f1os, del onirismo terror\u00edfico que invade las noches de muchos ciudadanos llega a una estaci\u00f3n que est\u00e1 muy bien iluminada, siguen bajando, como siempre: la pena, el paro, las hipotecas, el susto, la desconfianza y los interrogantes con olor a miedo social.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-2836","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentame","sent_by-emilio-meseguer"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2836"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2836\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}