{"id":2418,"date":"2015-09-25T21:49:48","date_gmt":"2015-09-25T21:49:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.prospereando.es\/?p=2418"},"modified":"2015-09-26T21:54:37","modified_gmt":"2015-09-26T21:54:37","slug":"politicas-musicales-y-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/2015\/09\/25\/politicas-musicales-y-democracia\/","title":{"rendered":"Pol\u00edticas musicales y democracia"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 todav\u00eda podamos recuperar el tiempo perdido, el de la Ilustraci\u00f3n, que impidi\u00f3 modernizar nuestro pa\u00eds y que entrase en la Modernidad en su m\u00e1s amplio espectro y, en el caso concreto al que voy a referirme, en la Modernidad Musical.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"360\" height=\"166\" src=\"http:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/5812b.jpg\" class=\"alignleft size-medium\" id=\"wp-image-3895\" title=\"Teatro romano de M\u00e9rida\" alt=\"Teatro romano M\u00e9rida\" srcset=\"https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/5812b.jpg 360w, https:\/\/www.prospereando.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/5812b-300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p><strong>Teatro romano de M\u00e9rida<\/strong><\/p>\n<p>Durante los primeros a\u00f1os de la democracia se quiso recuperar ese tiempo, de casi dos siglos, poniendo todo el acento en la construcci\u00f3n de espacios continentes que luego, m\u00e1s tarde, y a veces nunca, se rellenar\u00edan con contenidos atractivos. Me refiero a esa pol\u00edtica fara\u00f3nica de construcci\u00f3n de auditorios que todav\u00eda hoy colea, que ha supuesto un inmenso gasto al erario p\u00fablico y que la mayor\u00eda de las veces se cerraron una vez terminados.<\/p>\n<p>A menudo ni siquiera se terminaron de construir o siguen en proyecto sobre el papel. En paralelo a esta pol\u00edtica de \u201cconstruir la casa empezando por el tejado\u201d, se puso en marcha una l\u00ednea de actuaciones estatales, auton\u00f3micas y locales de ayudas a la realizaci\u00f3n de festivales, casi siempre estivales, que garantizaban unos veraneos muy animados. Esta pol\u00edtica de festivales veraniegos estuvo muy inspirada en los modelos centralizados franceses y en los muy deslocalizados italianos, olvidando la premisa principal: estos pa\u00edses de nuestro entorno ten\u00edan detr\u00e1s un bagaje musical y democr\u00e1tico que nosotros no ten\u00edamos, y, lo que es peor, tampoco quer\u00edamos reconocer que no lo ten\u00edamos. Y finalmente, y para seguir con la construcci\u00f3n por el tejado, que de todos es sabido es la mejor forma de construir, bastante avanzada la democracia se les ocurre a nuestros pr\u00f3ceres acometer el temido y terrible asunto de las ense\u00f1anzas musicales y se pone en marcha la Reforma de las Ense\u00f1anzas musicales <em>(BOE n\u00ba 238 del jueves 4 octubre\/1990, T\u00edtulo II-De las ense\u00f1anzas de R\u00e9gimen Especial, dentro de la Ley org\u00e1nica 1\/1990 de 3 octubre de Ordenaci\u00f3n General del Sistema Educativo)<\/em>. As\u00ed esta reforma sirvi\u00f3 para recuperar un nombre decimon\u00f3nico \u2013conservatorio\u2013 y crear toda una red de los mismos, al margen de las ense\u00f1anzas obligatorias y regladas, englobados en unas eufem\u00edsticas Ense\u00f1anzas de R\u00e9gimen Especial.<\/p>\n<p>Han pasado casi treinta a\u00f1os de estos hechos que nos han llevado a donde estamos ahora: a) carencia real de p\u00fablico de aficionados, todav\u00eda tenemos pendiente la creaci\u00f3n de un p\u00fablico verdaderamente conocedor y aficionado a la gran m\u00fasica de nuestro entorno cultural, y b) carencia de contenidos modernos y tradicionales de peso en la mayor\u00eda de las ofertas musicales, salvo honros\u00edsimas excepciones que no voy a nombrar, pero que son de sobra conocidas. En un aparte muy \u201cespecial\u201d est\u00e1 la \u00f3pera, con sus estupend\u00edsimos templos rodeados de trincheras que impiden la entrada de aire fresco que renueve, refresque y conecte a los llamados grandes p\u00fablicos con un repertorio, que aqu\u00ed se sigue considerando \u201cexclusivo de \u2026.\u201d. Pero estas trincheras sobre todo han servido para evitar que entre nada nuevo que pueda \u201ccontaminar\u201d y alterar esa din\u00e1mica interna c\u00f3moda, facilona y sin ninguna conciencia de <strong><em>servicio p\u00fablico<\/em><\/strong>, que en definitiva es para lo que estos teatros se crearon en democracia (de nuevo, existen honrosas aunque m\u00ednimas excepciones).<\/p>\n<p><strong>Ense\u00f1anzas musicales<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero que deber\u00edamos asumir como canon es que la ense\u00f1anza de la m\u00fasica tendr\u00eda que estar integrada en las ense\u00f1anzas obligatorias, y la ense\u00f1anza superior en las universidades. Hay que reivindicar el valor de la m\u00fasica como disciplina art\u00edstica que desarrolla la espontaneidad, la intuici\u00f3n, la imaginaci\u00f3n, la sensibilidad\u2026 al mismo tiempo que la atenci\u00f3n (la multi-atenci\u00f3n) y la inteligencia creativa, lo cual, a\u00fan siendo un lugar com\u00fan, es bueno y obligado repetirlo.<\/p>\n<p>Sin embargo, separar dichas ense\u00f1anzas de la \u201cvida com\u00fan\u201d s\u00f3lo las perjudica, por hacerlas m\u00e1s exclusivas, m\u00e1s exigentes, m\u00e1s apartadas del \u201cmundanal ruido\u201d y por tanto no favorece en nada la difusi\u00f3n de la misma, es decir, la creaci\u00f3n de p\u00fablicos aficionados y conocedores de ese gran patrimonio de la humanidad al que pertenecen, y citar\u00e9 velozmente por orden cronol\u00f3gico, las m\u00fasica medievales europeas, los trovadores y juglares, la gran abadesa Hildegarda de Bingen (1098-1179), el <em>Ars Antiqua<\/em> (Perotin, 1155-1230- y Leonin, 1150-1201), las polifon\u00edas renacentistas y as\u00ed, pasando por el Clasicismo y la primera escuela de Viena, Haydn y Mozart hasta el Romanticismo, el post-romanticismo, el siglo XX y hasta nuestros d\u00edas, con ese gran repertorio de m\u00fasica de c\u00e1mara y sinf\u00f3nico, por no hablar del gran teatro musical europeo, llamado \u00f3pera, desde el <em>L\u2019Orfeo, favola in m\u00fasica<\/em> de Claudio Monteverdi, en la Venecia de 1607, considerada la primera \u00f3pera, hasta <em>Die Soldaten<\/em> de Bernd Alois Zimmermann, comenzada en 1957, estrenada en 1965 y pocas veces repetida, pasando por los cl\u00e1sicos oper\u00edsticos del siglo XX (<em>Lul\u00fa o Wozzeck<\/em>) o las \u00f3peras de nuestros contempor\u00e1neos occidentales; todo ello con un largu\u00edsimo etc\u00e9tera\u2026 por no citar los repertorios de tradici\u00f3n no europea, tan eruditos como el nuestro.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s se aproxima a esa inserci\u00f3n de la m\u00fasica en el \u201cmundo real\u201d son los denominados centros integrados (impartici\u00f3n de las ense\u00f1anzas primarias y secundarias obligatorias junto con las ense\u00f1anzas elementales y profesionales de la m\u00fasica), que ciertamente, aunque algunos existen casi como ejemplos de \u201cmodelo piloto\u201d, no s\u00f3lo no abundan sino que su porvenir, de seguir por este sendero por el que nos perdemos, es la desaparici\u00f3n. El asunto de los conservatorios superiores es otra incongruencia m\u00e1s en este magma: la m\u00fasica deber\u00eda estar inserta con el resto de las materias art\u00edsticas y no art\u00edsticas en su propia facultad, dentro de un campus universitario que oxigenara las mentes y los corazones de alumnado y profesorado.<\/p>\n<p>Y de nuevo, todo esto es f\u00e1cil de resolver, muy f\u00e1cil, solamente hace falta tener ganas, tener eso que se llama voluntad pol\u00edtica.\n<\/p>\n<p><strong>Difusi\u00f3n musical<\/strong><\/p>\n<p>Las pol\u00edticas de difusi\u00f3n de la m\u00fasica se han venido organizando en torno al instituto aut\u00f3nomo dentro del Ministerio de Cultura, de \u00e1mbito estatal (muy al estilo centralizado franc\u00e9s) denominado INAEM (Instituto Nacional de Artes Esc\u00e9nicas y Musicales); adem\u00e1s, las diferentes autonom\u00edas han duplicado el modelo de subvenciones y de programaciones, usualmente dirigidas desde los organismos centrales sin criterios profesionales claros y sin pol\u00edticas de inserci\u00f3n de minor\u00edas y mayor\u00edas hist\u00f3ricamente discriminadas, muy especialmente las mujeres \u2013todav\u00eda hoy silenciadas en las grandes programaciones\u2013 que ayudasen a normalizar una situaci\u00f3n de hecho discriminatoria y antidemocr\u00e1tica, donde el var\u00f3n, blanco, de mediana edad y clase social media, es siempre el m\u00e1s programado, premiado y jaleado.<\/p>\n<p>A los auditorios y teatros de \u00f3pera ya me he referido antes, s\u00f3lo quiero se\u00f1alar la importancia de gestores musicales con formaci\u00f3n musical contundente y con leyes democr\u00e1ticas en las que <em>apoyarse, un poco a imagen de los famosos funcionarios de la m\u00fasica franceses<\/em>, para que puedan organizar, con el erario p\u00fablico, el dinero de la ciudadan\u00eda, sus temporadas musicales y oper\u00edsticas, cumpliendo las leyes y no a golpe de pasillo o almuerzo en restaurantes caros.<\/p>\n<p><strong>En resumen<\/strong><\/p>\n<p>La verdadera cultura musical la adquiriremos el d\u00eda en que las ense\u00f1anzas musicales est\u00e9n integradas en las ense\u00f1anzas obligatorias, o no obligatorias como es el caso de la universidad, pero pertenezcan al corpus normalizado. Mientras tanto estar\u00eda muy bien aprovechar esa enorme y riqu\u00edsima cantera que son los conservatorios profesionales de m\u00fasica cuyos resultados se aproximan al conocido \u201csistema de orquestas venezolano\u201d tan famoso y bien considerado en toda la comunidad internacional. Estas pol\u00edticas educativas deber\u00edan ir parejas a una enorme reforma de la gesti\u00f3n musical en nuestro pa\u00eds, democratizando inclusivamente sus programaciones \u2013ya se ha dicho m\u00e1s arriba\u2013 y democratizando en su m\u00e1s amplia acepci\u00f3n del t\u00e9rmino sus formas y contenidos.\n<\/p>\n<p>A\u00fan estamos a tiempo.<\/p>\n<p><em>Marisa Manchado Torres es compositora y vicedirectora del Conservatorio \u201cTeresa Berganza\u201d. Ha sido subdirectora general de M\u00fasica y Danza del INAEM- Ministerio de Cultura- durante 2007-08.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 todav\u00eda podamos recuperar el tiempo perdido, el de la Ilustraci\u00f3n, que impidi\u00f3 modernizar nuestro pa\u00eds y que entrase en la Modernidad en su m\u00e1s amplio espectro y, en el caso concreto al que voy a referirme, en la Modernidad Musical.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-2418","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","sent_by-marisa-manchado-torres"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2418"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2418\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.prospereando.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}