Ya hemos notado que, con el tema de Ceuta y Melilla, opinan, sobre todo, los tontos
y los interesados con fines lucrativos y desestabilizadores.
Estas ciudades autónomas que están a las orillas del Mediterráneo y Atlántico no son
fruto de una escaramuza ni llegaron a formar parte de nuestro territorio tras un constante
genocidio. Son las fronteras terrestres de la UE, sí, y están en el continente africano.
En época de los RR CC, fue tomada por la Corona de Castilla. Es decir, antes de que
existiera España como nación. Ceuta tardó algo más en pertenecer a España, pero sí era
territorio de la Península Ibérica, ya que pertenecía a Portugal.
Ante este previo, obviamente Ceuta y Melilla son tierras españolas desde mucho antes
de la creación del Estado de Marruecos.
Ceuta fue conquistada un 21 de agosto de 1415 por las huestes de Juan I de Portugal.
La plaza tomada pertenecía al sultanato de Fez. Tras la disolución de la Unión Ibérica, en
1640, la ciudad decidió VOLUNTARIAMENTE permanecer bajo la soberanía de
España. Este hecho se constató en el año 1668, casi medio siglo después, mediante el
Tratado de Lisboa.
Melilla se unió a Castilla, por una expedición castellana liderada por Pedro de
Estopiñán, un 17 de septiembre de 1497. Todo indica que la ocupación no fue
sangrienta.
Muchos que peinamos canas y las arrugas surcan nuestros rostros, sabemos que el
Reino de Marruecos, se fundó en el siglo XX. Allá por 1956. El actual reino fue un
Protectorado franco-español de 1912 a 1956, pero…
Pero las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, NUNCA fueron consideradas parte del protectorado. Siempre fueron valoradas como parte del territorio nacional, por tanto, dentro de la soberanía de España.
Muchos países y muchos seres oportunistas pretenden inventar bases legales dentro del
derecho internacional para que España “descolonice” o “devuelva” estas Ciudades
Autónomas, pero Naciones Unidas nunca consideró y sigue sin hacerlo, estos territorios
como pendientes de descolonización, tampoco las incluye en el listado de territorios no
autónomos.
El Comité Especial de Descolonización, según indican los expertos, ha rechazado y
archivado sistemáticamente las continuas reclamaciones desde el año 1975 del oportunista y manipulador
Reino de Marruecos.
A diferencia de otros territorios que sí son considerados colonias, como Gibraltar,
Melilla y Ceuta están amparadas por nuestra Constitución. Todos sabemos que tienen
representación política propia, elegida en las urnas: senadores, diputados y esas dos
ciudades son la suma del Estado español. Sin más. Forman parte de la U E, sin más y
como dirían los más activos patriotas: forman parte inalienable del territorio patrio.
A nadie se nos escapan los tira y afloja que han existido desde 1956: cesión española
del Cabo Bojador, el tristemente conocido campo de trabajo para homosexuales de
Tarfaya y, posteriormente, la guerra de Sidi Ifni.
Luego, con el dictador agonizando y con Juan Carlos en funciones de jefe de Estado, llegó la violencia humana de la mano de la Marcha Verde, con más de trescientas mil almas movilizadas, muchos civiles y muchos
militares escaqueados entre ellos. Se invadieron las provincias del Sahara español.
No, no fue cosa del Reino de Marruecos, detrás estaban los hermanos franceses y, cómo no,
los EE UU. La influencia de la URSS en el Frente Polisario era evidente. Bajo el
eslogan de: Rojos fuera. Los ciudadanos de esa zona, como en 1945 ocurrió en la
península Ibérica, perdimos nuevamente, en aras de la democracia capitalista.
Luego llegó la pantomima que era solo un pulso, sobre el islote de Perejil, aquello ocurrió en
2002.
Actualmente, la presión ejercida por los invasores de los Altos del Golán y los salvapatrias ajenos de EE. UU, están precipitando las cosas.
Y aquí estamos, entonando la canción de: Nos quedamos solos como los de Tudela. La
UE no quiere mostrar su fuerza, tiene miedo al comercio y a los aranceles.
El 2021 hubo un aviso contundente, pero nadie movió ficha, Brahim Gali, uno de los
responsables del Frente Polisario, fue ingresado en un hospital de la península, eso no
gustó al Reino de Marruecos que lanzó a sus huestes civiles.
La UE, a pesar de ser frontera Ceuta y Melilla, ni está ni se la espera. Solo reproches,
sin soluciones.
Luis Ángel de la Viuda, maestro del periodismo, solía decir que, en este mundo, todo
tiene un porqué. En este caso siempre fue y será el económico. Aunque se podría
intentar democratizar el país.
Sería buena idea, ¿o no?