Ayer se aprobó la nueva ley de educación impulsada por la ministra Celaá. Probablemente será una norma de corta duración porque en España la oposición, como quedó demostrado cuando Ángel Gabilondo buscó el pacto por todos los medios habidos y por haber, no es propicia al consenso en materia alguna aunque sí a la imposición del nacional-catolicismo como modelo irrefutable, lo que demuestra que su amor a la libertad no sólo se palpa con los gritos en el Congreso sino con la intransigencia trascendente y contumaz. Leer más…

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