Bajo el lema “Apuesta por tu barrio” distintos colectivos y asociaciones de Madrid, se organizan para luchar contra la lacra del juego en la Coordinadora contra las casas de apuestas de Madrid.

Desde octubre de 2019, con la gran movilización en la calle Bravo Murillo, esta coordinadora no ha parado de trabajar dando una respuesta combativa desde los barrios a este problema. Después de año y medio de charlas, ruedas de prensa y concentraciones, este pasado 13 de diciembre, las calles del barrio de Carabanchel se llenaron de personas gritando “¡Su lucro, nuestra ruina!” o “¡Sportium, Codere, aquí no se os quiere!”

Y es que, tal y como expone la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), más de 400.000 personas juegan de manera patológica en España.

Los datos son alarmantes. Las casas de apuestas han crecido de forma exponencial en todo el territorio español, aunque especialmente en Madrid, cuyo crecimiento ha sido mayor del 600% en los últimos siete años. En 2019 había 378 locales de juego en Madrid, sin contar las administraciones de loterías. La facturación del juego online ha crecido entre 2012 y 2017 más del 385% en España y somos el país de Europa con más tasa de ludopatía entre 14 y 21 años, entre otros datos.

El estado de alarma tampoco ha sido un impedimento para que estas empresas dejasen de recibir beneficios. Durante los meses de confinamiento, el juego mediante plataformas digitales creció un 60%.

La localización de estas casas de apuestas se encuentra en su mayoría en la almendra central de la ciudad y en los barrios periféricos del sur próximos a la M30, junto a Tetuán y Quintana. Calles como Bravo Murillo, Marcelo Usera, General Ricardos o Avenida de la Albufera, están atestadas de estos locales. No es casualidad que cantidad de casas de apuestas se encuentren en barrios obreros. Aparte de la precariedad, el precio más bajo de la vivienda o la renta inferior a la media, estos barrios se caracterizan por tener una población más joven que otras zonas de Madrid.

Estudios recientes demuestran que la industria del juego se lucra principalmente de las familias trabajadoras: primero, ubicándose estratégicamente en barrios más humildes y ahora, aprovechándose de la crisis económica provocada por la pandemia, utilizando publicidad en la que personajes famosos y referentes para la juventud como futbolistas o presentadores de televisión, venden el juego como una manera rápida y sencilla de ganar dinero.

Sólo en el barrio de Prosperidad, hemos contado 7 casas de apuestas, que se agrupan en las calles Cartagena y López de Hoyos, principalmente. En el resto del distrito, con un nivel de renta media superior al de la zona de Prosperidad, apenas existen estos locales.

Es cierto que el Ministerio de Consumo ha realizado medidas reguladoras para hacer frente a este problema, gracias a la movilización de las vecinas y organizaciones de los barrios, pero continúan siendo insuficientes. Además, existe una importante dejación de las administraciones públicas en el fomento de un ocio saludable y sin consumo. Por ejemplo, en Prosperidad hay únicamente 5 instalaciones deportivas gratuitas.

En la coordinadora contra las casas de apuestas exigimos el cierre total de los locales de apuestas y la prohibición de las apuestas online; así como el aumento de los recursos públicos para paliar los efectos de la ludopatía y el impulso de un ocio gratuito, saludable y sin consumo.

Desde Prospe 16 animamos a las vecinas y asociaciones del distrito a organizarse frente a la lacra que resulta el negocio del juego, que se lucra a costa de los barrios obreros, buscando la ruina a las familias trabajadoras.

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